Machu Piccho 1parte

UNA EXCURSIÓN A MACHU PICCHO 

—CIUDAD ANTIGUA DEL PERU —

Es monomanía de los que viajan contar sus impresiones, en público, los que escriben, y en privado los otros; así ha dicho un escritor. Y en verdad que, cuando uno que excursiona o viaja encuentra impresiones que merecen anotarse, cuadros que exigen ser descritos y paisajes dignos de retratarse; parece que contrae con su propia conciencia la obligación de dar a conocer lo que ha visto, mucho más si ello puede ser útil para desentrañar profundos e insondables problemas que permanecen rodeados de misterios y dudas Tal vez si el pasado primitivo de la América Precolombina, hoy incierto y nebuloso, pueda resolverse en soluciones claras y definitivas, cuando del acervo de las investigaciones oficiales y particulares surja al conjunto del análisis científico la anhelada clave de tantas incertidumbres y contradicciones y aparezcan dominando tan culminante posición los Schielleman, los Botta y los Mariette de este continente. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Los que apenas somos obreros modestísimos, perdidos en el inmenso tráfago de la vida moderna,   en la labor intensa de despejar las incógnitas que preceden a nuestra Historia, no tenemos más misión que la de contribuir con modestísimos materiales, toscos, rudos e informes para que los incansables exploradores de los impenetrables mares de la Historia presenten el cuadro hecho, la obra perfecta, el edificio histórico con pórtico y bóveda de verdad. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Cuántas cosas desconocidas, cuántos errores pasados, ante la exigüidad de los datos a la categoría de verdades, se han descubierto y se han salvado, merced a esta clase de investigaciones desde la segunda mitad del siglo XIX, así en el orden de la organización social, civil y política, como en el material y artístico de los antiguos peruanos. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Merced a los hallazgos hechos en Pachacámac tours, Chanchan tours, Chincha tours, Tiahuanaco tours, Choquequirau tours  y últimamente en tours Machu Piccho, han pasado a los rosados campos de la leyenda y del mito, los datos, que nimbados por la aureola del más candoroso optimismo, nos mostraban nuestra pasada historia, como el campo paradisíaco, como la bíblica Tierra de promisión y como la República soñada por el filósofo de los Diálogos, concepto que hoy sólo halagan la vanidad de viejos aficionado que se han quedado con sus estudios y lecturas de hace cincuenta años, o de niños que acarician como un sueño las narraciones pintorescas de sus primeros maestros de la Escuela. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Para muchos sólo son incaicos o preincaicos los monumentos de piedras y sillares inmensos que muestran sus líneas en confusa desigualdad, en la pared de severo y majestuoso aspecto, siendo así que está probado que en el Perú antiguo, como en toda la América, el progreso de las Artes especialmente de la Arquitectura, ha seguido una línea de evolución semejante a la de todos los pueblos; de tal modo que el lujo en la calidad de las construcciones, el material de éstas dependía del objeto a que se las destinaba. El templo, el Palacio de los Emperadores, la residencia de los Curacas y Jefes de grupos, dominaba el resto de los edificios, los superaba por el esmero y majestad de su construcción mientras, que las viviendas de la masa de la población eran rústicas, toscas y hechas con barro y arcilla; así no extraña que junto a edificios de la solidez y magnificencia de unos restos, hallemos otros que no tienen el mismo interés, de lo cual algunos suponen que estos últimos tienen origen colonial, como ocurre con una poblacioncita llamada Pumahuanca que se halla a media legua de Ollantaytambo, siguiendo arriba del riachuelo que baja del nevado y donde hay un grupo de galpones hechos de piedras pequeñas y barro. Se cree también que no emplearon la madera para umbrales y otros usos de construcción, cuando en muchas partes como en Torontoy y Machu Piccho los hay de este material. Se cree y así lo dice, si no me equivoco, Valladar, que en el arte peruano antiguo, al menos en las construcciones, no se conocía o empleaba la línea curva, y en Písac y Machu Piccho la encontramos principalmente en los Intihuatanas. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Antes que la comisión de la Universidad americana de Yale presidida por el doctor Bingham,   hubiese llegado, no se oía hablar frecuentemente de Machu Piccho, y si se nombraba este lugar era para designar simplemente una posición de la hacienda Silque en cuyos linderos se encuentra, y no para designar como mantenedor de restos de la importancia y proporciones que en si encierran. Los americanos que vinieron en aquel viaje de estudio no hicieron conocer absolutamente en el Cuzco el éxito de sus exploraciones científicas. Solo sabíamos que el doctor Bingham venía con la seguridad de hallar vestigios de que la antigua civilización peruana se extendió hasta la región de la montaña, donde había tenido una de sus sedes principales. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

El infatigable y talentoso Rector de la Universidad del Cuzco, doctor don Alberto A. Giesecke, americano de altísimas dotes, fue el primero en avisarme por el mes de octubre, en carta que escribió de Lima, donde se hallaba enfermo, la noticia de que el doctor Bingham había hallado varias ciudades antiguas, entre ellas dos superiores a Choqquequirau. Tan revelador aviso no pudo menos que resolverme inmediatamente a hacer una excursión por los valles de La Convención, en busca de la ruta y lugares por donde hubiese pasado el doctor Bingham, aun cuando la estación lluviosa no era la adecuada para mi proyecto. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Hablé con algunos discípulos y amigos míos en quienes halle igual interés. Posteriormente por los diarios de Lima conocía que el doctor Bingham, ya de regreso a su país, dio en la sociedad Geográfica de aquella capital una conferencia en la que hizo revelaciones por demás interesantes de Machu Piccho, presentándolo como una completa ciudad antigua. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Aprovechando de la época de vacaciones, no obstante, de las inmensas dificultades que las personas que conocían el camino me las presentaban como insuperables, emprendí el viaje en compañía del señor Justo A. Ochoa, muy decidido por esta clase de excursiones, como sensato y precavido. Algunos compañeros, digo, que debieron serlo, no salieron con nosotros porque no siempre se realiza lo que uno desea. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

En Urubamba, donde preparamos todos los menesteres para el viaje, conseguimos un animoso y decido niño, el joven Alberto López, de sangre española, y mi alumno en el Colegio Nacional de Ciencias, que se alistó en la excursión resuelto a arrostrar las peripecias del viaje. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Cuando salimos de Urubamba, el día 14 de enero, la desconfianza y cierto aire de conmiseración, se dibujaba en los rostros de quienes sabían nuestros propósitos. ¡Qué van a llegar a Machu Piccho! ¡No hay camino! ¡No se puede ahora pasar el río! ¡Es invadeable! ¡Se los van a comer las víboras! Eran las exclamaciones que oíamos; pero yo iba resuelto a llenar mi propósito; para algo viajaba con el señor Justo Ochoa, cuya hacienda Ccollpani, a tres leguas de Machu Piccho, iba a ser el centro de nuestras operaciones, y quien como propietario de esas regiones habría allanado las dificultades que se nos atravesasen. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

A las 9 y 30 a.m. ya corrían nuestras cabalgaduras por la verde y pedregosa alameda que no otra cosa debe llamarse, el camino entre Urubamba y Ollantaytambo. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Seguíamos por toda la margen del río que a la sazón venía turbio y con fuerte y rara creciente, murmurando ledamente entre las hojas de los capulíes y los sauces que inclinaban su coposo follaje a las caricias del agua, que lamía sus agobiadas ramas. A los lados, los robustos capulíes nos brindaban pródigamente sus pulposos y rojos frutos, y las aves saltaban inquietas de un árbol a otro. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Por encima de los cerros pelados, dominándolos como gigante vencedor, los Andes mostraban su vestidura de nieves que semejan manto de armiño cubriendo las encorvadas espaldas de un monstruo y alimentado con sus deshielos, muchos torrentes que se precipitan con rumor arrogante por los valles y encañadas para pagar el tributo de sus aguas al histórico Vilcanota.

En Ollantaytambo supimos que muchos puentecillos de palos, colocados sobre los riachuelos procedentes de la cordillera, habían sido destruidos y arrastrados por las avenidas. No tardamos en cerciorarnos de esta verdad. El río de Tanccacc (el que empuja), habíase llevado el puente, y la creciente había aumentado sus aguas, que en todo tiempo son memorables por el capricho, a veces perjudicial, conque cambian de cauce. Pasamos el río por un vado sin más novedad, que el peligro que corrió el muchacho de a pie que nos acompañaba, quien casi fue envuelto y arrastrado por la corriente. La cuadrilla de operarios que constantemente recorre el camino del valle para arreglar los desperfectos, no parecía todavía para reponer el puente. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Seguimos hacia Pisccocucho. En el río  denominado Huaittampo de corriente más impetuosa y de cauce muy pedregoso, hallamos que en la banda contraria a la que nos hallábamos, paraba una recua de 15 mulas cargadas de coca, impedidas por un peón que no las dejaba pasar el puente, cuyo piso había caído al río y cuyos palos estaban para hundirse y caer muros y todo. Allí pude observar los grandes apuros en que se ponen los pobres arrieros a quienes acosa el deseo de hacer la jornada conocida a la aproximación de la noche y la dificultad del tránsito.

El patrón un Señor Vecino de Urubamba, que caminaba a pie arreando su cabalgadura que no podía con el jinete de puro cansada, acompañado de otro muchacho se lanzó a encaramarse en el puente y observar sus desperfectos; subía por la orilla del río, escrutó un vado por donde arrear sus muías y ante la inutilidad de sus tentativas cogió piedras grandes, cortó ramas de arbustos, los colocó sobre el esqueleto del puente tupidamente, sembró encima tierra en capa muy rala, colocó sobre ella piedras, y así, una por una hizo pasar las bestias y continuó su camino.  (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Nosotros aprovechamos de la obra del apurado viajero y pasamos el río para seguir nuestro  camino. Cuando manifesté al señor Ochoa la impresión que me causó el suceso que habíamos presenciado, me dijo riendo: “Esto no es nada, vieras cuando se intercepta un camino por un derrumbe o se destruye un puente. Los pasajeros que se quedan impedidos por ambos lados, se unen en un trabajo común, y así abren un camino, limpian un derrumbe y construyen un puente. Amigo mío, por aquí el que viaja se abre camino, mientras que los valles pagan una contribución fuerte y saneada”. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

A mi regreso de la excursión el puente estaba en peores condiciones que en la primera vez, y me dijeron que cuatro veces habían construido un puente nuevo, y otras tantas se lo llevó el río… (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Llegamos a Pisccocucho en medio de una garúa y un viento helado que silbaba furiosamente. En ese sitio la cordillera Andina se quiebra, se rompe en su continuidad, parece haber dado un salto descomunal a la otra banda del río, como si temerosa de humillarse y arrastrar su capa de armiño por el lodo, hubiera pasado el abismo y puéstose de un salto en la cresta del cerro de enfrente. Allí también para el geólogo está la muestra palpable de cómo el Vilcanota abatido en su curso por la mole de los Andes rompiólo profanó sus entrañas y se precipitó  por un cause que sus furias le abrieron. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Antes de llegar a Torontoy, terminó de nuestra jornada, hubimos de presenciar uno de tantos abusos que se cometen por los MISTES gamonales de distrito con los pobres indios, eternas víctimas de una plaga de exploradores inverecundos: cuando caminábamos por una ladera, un indiecillo de poncho y montera, asesando, jadeante rojo como una llana y bañado en sudor, nos alcanzó y aun se nos adelantó en carrera desatentada, llevando dentro del poncho una botella de licor, que le mandaron comprar de Pisccocucho, a donde había ido de una legua de distancia. Le preguntamos de la causa que le hacía correr tan violentamente y sólo pudo contestarnos, entre una tos que le ahogaba la frase en la garganta. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

“Alla abajo han peleado dos hombres y a uno de ellos traen preso”. Al doblar de un recodo oímos voces desaforadas, adelantamos y a la siniestra del camino percibimos una chocita junto a la cual habían dos bestias. Ochoa, como que ya estaba en sus dominios, dijo que había que ver lo que pasaba y con él nos aproximamos hacia la casa. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Un hombre de mirada torva, rechoncho, de cuello deprimido y nariz torcida, se adelantó hacia nosotros saludándonos con aire arrogante. Exigió don Justo imperiosamente que le dijera lo que ocurría. En este instante salieron de la choza un pobre viejecito de Torontoy, con la cara ensangrentada, los ojos casi cubiertos por la hinchazón de los pómulos y echando sangre por las narices, las manos tenía fuertemente atadas hacia atrás con una cuerda ruda. Tras aquél apareció una mujer cuyo rostro era monstruoso de puro maltratado, esa no era cara humana, era un dibujo grotesco, bárbaro y horrendo hecho en un cántaro o en la superficie de una calabaza.  (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Los demás que pasaban de cuatro, sentados en piedras bebían ya el licor que había llevado el indiecito, como festejando aquella orgía de dolor y esa otra de beodez. El señor Ochoa, furioso, ante lo horrendo del cuadro, increpó al individuo rechoncho preguntándole de la verdad del hecho. El Indio maniatado se adelantó a decir que por una reyerta que tuvo con su mujer, que era aquella cuyo rostro era un cardenal vivo, lo traían en esa forma y propinándole golpes furiosos, el miste que al lado se mantenía en pie, y el cual no era autoridad ni nada. El aludido dijo ser comisionado para capturar a ese indígena, del gobernador de Ollantaytambo, pero no tenía ninguna orden escrita y antes bien, junto con el presunto reo se trajo una bestia de éste, por pago de sus servicios. La indignación de mi compañero llegó a colmo de la rabia, y entre duras increpaciones capaces de conmover las piedras, cual nuevo deshacedor de agravios y amparador de doncellas, obligó al mozo a dar libertad a Chávez, que así se llamaba el galeoto. ¡Cuántas cosas se cometen en la apartada soledad de los pagos y aldeas! ¡Cuántas maldiciones proferidas por el indio contra su Historia y su destino! La tarde caía en una calma rumorosa, los cerros parecían prepararse al sueño rodeados de la oscuridad que los cubría; llegamos a Torontoy, lugar donde hay unos restos de los que me he ocupado en vez anterior. Dormimos en una choza, junto con una familia de indios que nos atendieron con el interés y solicitud que pudieron, escuchando el monótono chirrido de los grillos y percibiendo como rápidos pestañeos la luz intermitente de las luciérnagas que revoloteaban en la atmósfera. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

HACIA CCOLLPANI. LOS ANDENES. LA NATURALEZA. GUÍAS PARA MACHU PICCHO. MUERTE INFORTUNADA DE UNO DE ELLOS – PERU.

Desde Ollantaytambo oímos por boca de los indios, diversas noticias de los “Chapetes”, que así los nombraban al doctor Bingham y a sus colegas y de quienes decían andaban como locos por los cerros y matorrales, por las orillas del río, y que se perdían semanas enteras, sin provisión ni cosa que les sustente. “Unas veces se echaban en el suelo y con aparatos que no entendemos, miden la tierra, hacen segar las yerbas e intentan vadear el río, donde murió ahogado un indio, a quien obligaron que probase un sitio y pasase a la otra banda llevando sus cosas (aparatos). Buscaron el cadáver, lo hallaron con el grupo en que conducía los anteriores objetos, se alegraron de recobrarlos, y echaron el cadáver al río”. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Así, en tono irónico, nos dijo una mujer de Torontoy, de los de la Universidad de Yale, cuya titánica labor tuvimos ocasión de ver desde el siguiente día. Amaneció éste con un poco de lluvia, nos apercibimos para el viaje, echamos las sillas a los caballos y proseguimos el viaje por una quebrada estrecha que cada vez parecía angostarse más. Ya el río desde ese lugar se precipita bramando y golpea sus márgenes con la cólera de sus olas. Pasamos otro puenteci1o sobre un torrentoso río, desde el cual puentecillo, hacía pocos días de que se había caído un niño pequeño, que no volvió más a aparecer arrastrado seguramente hasta el Vilcanota, cuyas ondas fueron su mortaja. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Cuando los padres preguntaron al hermanito menor, que acompañaba al difunto, de regreso a la choza, dicen que contestó: “E1 río se lo ha llevado”. Lo que me llamó la atención fue la   tranquilidad con que cuentan estas cosas los naturales, como si fueran las más ordinarias de su vida tormentosa. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Pasamos Artilleruyocc, nombre gráfico que se da a un cerro del cual frecuentemente se desprenden piedras inmensas de las que muchas derriban a los pasajeros o a las bestias, como ocurrió ha algunos años con el señor Fortunato Monteagudo, que pereció víctima de una galga que disparó el cerro, al cual por eso le llaman Artillero. La Literatura Popular es frecuentemente muy acertada y lógica en la invención de vocablos. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Ya nos hemos intemado en la montaña, cuya exhuberancia y grandiosa majestad son para ser descritas por un poeta, y para descritos con calor. Allí la Naturaleza se muestra pródiga, rica, fecunda, en toda su amenazadora grandeza. El río corre impetuoso por un cauce profundo y el camino lodoso y estrecho serpentea por una ladera, que va por medio del cerro elevado, teniendo a sus pies el abismo y encima la inmensidad de las rocas crespas y erizadas por un nutrido boscaje: es una lozanía viciosa, de la cual el hombre apenas puede aprovecharse. Los caminos por allí seguramente, por la estación lluviosa, son tan peligrosos que al transitar por ellos siente uno en todo su alcance el amor de la vida. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Hay sitios en los cuales la senda apenas alcanza para que pase un caballo, de modo que un mal paso es para rodar 50 o 60 metros hasta el río. Lo que los pasajeros llaman Barbacoa, es algo que inspira temor el pasarla. El río ocasiona a veces el desgaje de una fracción del camino, espacio vacío que queda por encima de las aguas que van lamiendo hasta el rincón. Para pasar semejantes sitios, remiendan, diremos sueldan, las partes separadas, que muchas veces tienen la extensión de cuatro metros, con una especie de puente de palos y chaclas con piso de tierra, de tal modo que es como un puente muy débil. Hay barbacoas que se hallan a alturas considerables, como las hay otras, como una que últimamente había en el sitio denominado de la “Media Naranja”, que van casi tocando al río. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Antes de llegar al sitio denominado Máquina, llamado así por-que es muchos años que un español implantó allí una maquinaria de aserrar, algunas de cuyas piezas se hallan desparramadas como despojos de una lucha contra los obstáculos de la Naturaleza. A la margen izquierda del río, vimos que el cauce de éste estaba de fen di do en gran ex ten sión por un muro de piedras grandes ni más ni menos que una parte de la región comprendida entre Pichingoto y Pachar. Cerca de este sitio, como a cosa de una legua de la Máquina, dentro de un bosque inmenso de árbol es, en el cerro de enfrente del camino que seguíamos, advertimos una andenería que escalonadamente dividía un cerro. Esos andenes, que son del mismo carácter que los de Ollantaytambo y Ppisacc, no han sido conocidos ni siquiera vistos por persona alguna, y si ahora los contemplábamos era porque el Dr. Bingham trepó por allí, profanó la soledad de esos parajes e hizo resonar en esos valles profundos, despertando los ecos dormidos, el hacha que derribó los seculares árboles, ahuyentó las víboras de que abundan esos lugares y puso a la luz parte de la andenería que seguramente continúa en toda la extensión del cerro, en claro. Este colinda con Machu Piccho, y al parecer forma parte del otro cerro llamado Huainapiccho, que se halla frente a aquél. Desde ahí comenzamos a apreciar la inmensa labor de la comisión de la Universidad de Yale, puesto que por ahí no hay caminos, comodidades ni puentes. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Ellos vadeaban el río por diversos lugares, aprovechando de la poca creciente de las aguas. Estos andenes se ven frecuentemente desde Ollantaytambo por toda la extensión de la margen izquierda del río; a primera vista delatan la existencia de ruinas, pues, es casi seguro que donde hay andenes deben de haber restos de ciudades o fortalezas. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

A las 2 p.m. llegamos al puente de San Miguel, cuyo piso se hallaba entonces en deplorables condiciones. Es un puente de hierro igual al de Urubamba, pero más largo y al parecer más firme por estar apoyado en un muro central de grandes proporciones y en cuyas paredes se rompen hirvientes las aguas del Vilcanota. San Miguel es un sitio donde hay a ambas márgenes algunas chocitas, hechas de empalizadas y con techos de paja, de tal modo que el aire y la luz penetran por todas las rendijas que dejan las paredes de chaclas tejidas. Es un lugar que desde el primer momento llama la atención del viajero, porque repentina y súbitamente, el río que hasta allí viene sin muchos saltos ni gran estruendo, después de extenderse arriba del puente, de frente, pasando por debajo de éste, se lanza con un ímpetu y un estruendo tal, por entre peñas y piedras, que parece que desde allí se diese cuenta de su poder y se anunciase ante los elementos con un rugido espantoso. Sus turbulentas aguas abaten, azotan los pedrones que se alzan en el cauce, se rompen con ímpetu bramador y lanzan hacia el espacio su lluvia erizada de espumas y gotas, que por lo sutiles semejan tenue vapor que se levanta de la superficie de las aguas. Así atronador e inmenso, parece correr más rápidamente al término de su jornada. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Y cuantos contrastes en la vida y cuantas fatales condiciones: Escribía estas líneas, recordando del guía Lizárraga, todo una buena persona, cuando recibo del correo una carta de mi amigo y compañero Justo A. Ochoa, que se encuentra en Ccollpani y me anuncia la trágica muerte de aquél, que era un gamo para trepar los lugares más inaccesibles y un valiente para detallar todos los obstáculos. El señor Ochoa me escribe:

Antier 11 de febrero hemos tenido la desgracia de perderlo a nuestro guía y compañero de excursión don Agustín Lizárraga. Iba muerto ahogado en el brazo del río que corre cerca de San Miguel, pasando el puentecito peligroso que te mostré para ir a ver su chacra; según me cuentan cayó de medio puente, y como iba sólo acompañado de un niño, no se le pudo auxiliar. El cadáver no se ha podido hallar, sin embargo de haber sido buscado en la extensión de tres leguas. La desgracia ocurrió a las 4 p.m. Como comprenderás el suceso nos ha conmovido profundamente”.  (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

¡Pobre Lizárraga! Ha muerto, como morirán veinte y treinta, y como habrán muerto cientos de personas, porque el puente de que me habla el señor Ochoa, y de los que hay varios en la extensión del Vilcanota, no puede llamarse tal, son palos o vigas atadas con lazos y cordel es que se echan de una parte a otra del río sin muros ni sostén seguro. A mí, cuando me mostraron el tal puente, me pareció ver el palo peligroso de un saltimbanquis. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Seguramente Lizárraga pasaba hacia una especie de isla que hay en medio río, en una pequeña extensión y donde tenía su sembrío de maíz. Las autoridades debieran prohibir el uso de esta clase de puentes que sólo son un atentado salvaje contra la existencia; he visto uno que se ha echado en todo el cauce del río. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Ya cerca de Ccollpani encontramos a los señores Enrique Palma, el universitario Luis Ochoa y José María Ochoa en compañía de quienes y del telegrafista señor Martínez llegamos a la hacienda, donde tuve mi alojamiento cómoda y fui tratado con todo género de atenciones. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Ccollpaní es hacienda grande, productora de caña, coca y frutas diversas, se elabora licor, azúcar y chancacas, y va tomando su producto gran incremento con el celo de los señores Ochoa que son muy emprendedores y laboriosos. Ya divisamos los campos cubiertos de caña en extensiones  considerables, mostrando sus tallos nudosos y envueltos de sus lanceoladas hojas, y la coca de débil crecimiento. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

UNA VISITA A HUADQUIÑA. LAS AGUAS TERMALES (MACHUPICCHU PUEBLO) – PERU:

Esperábamos un día sin nubes y sin lluvia para subir a Machu Piccho que queda a tres leguas de Ccollpani. Para ganar el tiempo de algún modo, el miércoles 17 hicimos una visita a la finca Huadquiña, una de las primeras en producción y comodidades en el Valle de La Convención, propiedad de la señora Carmen Vargas viuda de Romainville, y que está a media legua de Ccollpani, en la banda opuesta del río. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Pasamos el puente de Ccollpani que es de alambre, y cuyo entablado está muy destrozado, con grandes boquerones remendados con piedras, en casi toda la extensión, de modo que, según gráfica e ingeniosa frase del señor José María Ochoa, ya el puente en vez de piso de madera lo tenía de piedras. Seguramente que los caminos y puentes del valle están dolorosamente abandonados. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Llegamos a Huadquiña, después de atravesar dos puentes de alambre colocados sobre los ríos que pasan por las puertas de la finca, y mandados construir con fondos particulares del que fue acaudalado caballero señor Mariano Vargas que no fue 2º Vice-presidente de la República, porque no quiso. El caserío de Huadquiña es cómodo, decente y con una dotación completa de compartimientos y enseres. La finca, por sus habitantes y colonos, es una población. Las maquinarias son de lo más moderno. El señor Arteta nos dijo que hace poco montaron la Pelhton de gran poder que nos enseñó explicándonos la manera de elaborar el licor, el azúcar y la chancaca. Dentro de una inmensa sala vimos el funcionamiento de las máquinas, y pudimos contemplar, como la caña despojada de sus hojas, caía entre las rotaciones del cilindro y convertida en zumo, recorría una serie de transformaciones pasando por multitud de actos, hasta quedar en los toneles depositada ya como alcohol. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

En medio de esa multitud de ruedas, poleas, correas y tornillos veíamos moverse al señor Arteta examinando las piezas y dirigiendo el trabajo. Después de permanecer en Huadquiña toda la tarde, mereciendo las atenciones del señor Arteta, regresamos a Ccollpani. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Cerca de esta finca, en la banda contraria, existen las aguas termales muy salutíferas que brotan de un manantial, próximo a una temperatura de 60 grados, por lo menos. Muchas personas van a bañarse, allí donde el señor don Mariano Vargas hizo construir unas cuatro pozas y una habitación para los bañantes. Para bañarse en las aguas mencionadas es menester que el agua se deposite 12 horas antes en las pozas para que puedan bajar a una temperatura conveniente.

A MACHU PICCHO. LOS EXCURSIONISTAS. CAMINANDO A PIÉ. NOCHE EN SAN MIGUEL. LA ASCENSIÓN. PERIPECIAS. LA LLEGADA MACHUPICCHU PERU.

En la tarde del 18 salimos hacia Machu Piccho, con designio de pasar noche en San Miguel y subir hacia los restos de la ciudad antigua, con el alba del siguiente día, para tener el tiempo suficiente de visitar y conocer todo lo que encierra el lugar mencionado. Salimos de Ccollpani con el Sr. Enrique Palma conocedor de Machu Piccho y muy atrevido explorador, Sr. Justo A. Ochoa, mi compañero, Sr. Luis Ochoa, mi alumno universitario y aficionado a la fotografía, Sr. José María Ochoa, hermano de los anteriores, un joven regocijado e ingenioso espíritu decidor y alegre y buen andarín y el señor Fernando Palma, vecino de los valles y un sportsman muy conocido en el Cuzco por sus aficiones a los juegos atléticos. Con prudencia que hubimos de aplaudir al día siguiente, persuadimos al jovencito Alberto López que se quedara en Ccollpani, (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

esperándonos, temerosos de que su corta edad sufriese las consecuencias de una penosa caminata, así como cuidadosos de las víboras que tienen, como su residencia favorita, los cerros y caminos que debíamos recorrer. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

En Aobamba, a una legua de Ccollpani, tuvimos que desmontar para dejar las bestias y seguir a pie la legua que nos quedaba para llegar a San Miguel, pues el pésimo estado de un puente que apenas se mantenía temblando nos obligó a no exponer la vida de nuestras cabalgaduras. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Con nuestras grupas a la espalda, en mangas de camisa, y con las carabinas, escopetas, machetes o alfanjes como los llamaba el señor Palma (don Enrique), hicimos el camino a San Miguel en 30 minutos. Nos alojamos en la casa del malogrado señor Lizárraga, donde hicimos transcurrir gran parte de la noche jugando a las cartas y riendo los chistes y chascarrillos de don José María, cuyo buen humor no decaía en los momentos de mayor fatiga y de inminente peligro. Lizárraga nos dijo que era  dudosa nuestra llegada a Machu Piccho, porque el camino por donde debíamos  ascender estaba completamente obstruido por el ningún uso que se hacía de él, desde hacia mucho tiempo. Cuando preguntábamos por la ruta que había seguido el doctor Bingham, nos dijo que él fue por otro camino antiguo y más fácil que sube por cerca de la Máquina o Mandor, el cual no podíamos seguir por no poderse vadear el río en tiempo de lluvias, como lo hizo aquél por los meses de agosto y setiembre. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Nos apercibió de que anduviésemos cuidadosos de las víboras que suelen hallarse en el camino, sin huir ni ofender pero, que pisadas inadvertidamente pican con resultados muchas veces funestos. A este propósito nos contó que todos los habitantes de esas regiones estaban picados, el que menos una vez, por aquel ponzoñoso reptil. Tal es la abundancia de ellos en esos lugares que una vez, según nos contó tranquilamente Lizárraga, en un trabajo de cultivo de coca, hallaron, de paso y en media faena, en solo un día ciento cincuenta víboras a las cuales mataron. Los tres indios que nos acompañaban, llevando provisiones y aparatos necesarios para la excursión nos contaron también la frecuencia con que las víboras pican a las gentes y la manera como se curan, la cual es tan bárbara como eficaz: Inmediatamente de ser mordidos cogen la cuchilla que siempre llevan consigo y rebanan una porción de carne de todo el derredor de la parte en que han sentido el aguijón, dejando por su puesto una inmensa herida, la cual se queman con ascuas y se cauterizan impasiblemente con la sal que llaman de piedra. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Esta curación neutraliza el veneno, pero los deja inmovibles por cinco o seis meses. Los indios cuentan anécdotas interesantes relativas a la picadura de las víboras (Picacc), cuya ponzoña también se evita chupando la sangre en el punto de la herida. Se avisa que un alemán fue picado por una víbora en la palma de la mano, y no teniendo en ese momento ningún antídoto recurrió al primer indio a quien halló en el camino y amenazándole con un revólver, le obligó a que le chupase la parte picada. De este modo salvó su vida, poniendo en grave riesgo la del indio que felizmente no tenía la menor herida en la boca. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Amaneció el día 19 con una lluvia copiosa que encharcaba el suelo y obligaba a los pajarillos a ocultarse en el umbrío follaje. Abandonamos las improvisadas camas a las 5.30 a.m. Salíamos con nuestras cargas, cubiertos de sendos ponchos, las mismas personas del día anterior más don Agustín Lizárraga que armado de un inmenso cuchillo, nos servía de guía. Pasamos el puente y saltando por piedras y palos alcanzamos a encornar la entrada de unos tupidos matorrales por donde, se nos dijo, debía de ser el camino. A más de la menuda lluvia que nos mojaba, las ramas de los árboles y arbustos, al ser separadas por la manos y los palos nos regalaban también con nueva lluvia mojándonos con las gotas que fueron a cobijarse en sus verdes hojas. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Camino no lo había ninguno, seguíamos ascendiendo por una pendiente empinadísima, por una senda bastante apenas para que corriese una pequeñísima cantidad de agua. Ya era un tronco de árbol que nos sería para encaramarnos o salvar un feo paso, ya las ramas caídas de los árboles nos servían de ascensores. La gradiente se hacía cada vez mayor, y en el primer momento creíamos encontrar algún abismo que nos hubiera detenido. Hacia media hora que subíamos casi verticalmente llenos de sudor, y con los músculos de los pies que se nos adormían, por entre un bosque cerrado, a cuyos lados no se veían más que el cetro crespo, erizado, inmenso y abajo el río que entre alaridos ensordecedores arrastraba sus tumultuosas aguas. La lluvia seguía insistente y el cielo brumoso y negro parecía un campo de luto y desolación; una espesa neblina nos cubría impidiéndonos casi ver el camino. El señor Enrique Palma, con su machete, quitaba las ramas del paso y nos proporcionaba otras que inclinándose hacia nosotros nos servía para suspendernos. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Estaríamos a ochenta metros sobre el nivel del río, cuando nos sorprendió ver bajo la concavidad de una roca algunos choclos de  maíz seco, ollas, pellejos y otros útiles de cocina, allí donde apenas chirriaban insectos y piaban tristemente los pájaros. La subida se hacía casi imposible, habían momentos en los cuales desmayaban nuestros ánimos, pero viendo la voluntad y entusiasmo con que Lizárraga y Palma se perdían en el bosque buscando y señalándonos la vía, nos contemplábamos y seguíamos la peregrinación, comiendo algo de coca con chancaca, lo que nos salvó de los efectos del soroche que nos hacía vacilar. Contar las dificultades y peripecias del camino sería para parecer exagerados, es necesario ir, subir y fatigarse como los que excursionábamos, para comprender lo difícil de la ascensión. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

Baste decir que mirando de esas alturas, el vértigo nos impedía seguir contemplando las casas, que humeaban desde las márgenes del río. En un momento en que yo iba subiendo agarrándome de las raicillas que se atravesaban el camino, me cogí a algo que parecía un palo, cuando veloz, se deslizó entre mis dedos de la mano algo muy frío y viscoso, creí haber tocado una víbora, y casi por una aprensión, muy explicable, sentí que el dedo pulgar se me hinchaba y dolía, después vi que seguramente era alguna culebra que se hallaba dormida y al sentirse tocada huyó hacia el matorral. Después de una ascensión de tres horas, por fin llegamos a la cúspide del cerro, desde donde se divisaba el río como un hilo de cobre y la quebrada como una maroma negra. El grito de ¡Machu Piccho! Lanzado por el señor Palma nos repuso de la inmensa fatiga que nos abrumaba. Desde allí pudimos ver al otro lado del cerro una amplia meseta o explanada, siempre cubierta de enmarañado boscaje, en medio del cual se mostraban algunos trozos que semejaban casas o ruinas de edificios. Descendimos hacia ese lugar, y repentinamente reparamos que caminábamos ya por unas galerías que hacia a la derecha estaban limitadas por una especie de cuarteles de piedra bruta y de carácter ciclópeo. Estábamos en Machu Piccho. (Tours Machu Picchu 1 dia – montaña Peru).

 

Machu Piccho 1parte


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